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Archive for the ‘Luciano Segurajáuregui A.’ Category

3º Seminario Internacional de Investigadores de Diseño Sustentable
Universidad Autónoma de Tamaulipas
Tampico / México / 2009
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EN POS DE LA SUSTENTABILIDAD A TRAVÉS DEL
DISEÑO Y LA EDUCACIÓN

El diseño y las nuevas tecnologías como eje del desarrollo
sustentable en comunidades rurales

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MTRO. GONZALO J. ALARCÓN VITAL
 

MTRO. LUCIANO SEGURAJÁUREGUI
 

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Institución: UNIVERSIDAD AUTÓNOMA METROPOLITANA
UNIDADES CUAJIMALPA Y AZCAPOTZALCO

Palabras Clave:
SUSTENTABILIDAD, DISEÑO, EDUCACION

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Resumen:
 

En esta presentación, se invita a reflexionar sobre la responsabilidad
humana hacía el medio ambiente. Desde la perspectiva del diseño, se
ha encontrado que la alteración de forma sostenida que imprimen al

entorno medioambiental los asentamientos humanos y el consumo

indiscriminado de productos y servicios, tiene un impacto negativo

importante para el futuro inmediato de México. Se vislumbra que, si

bien, el neoliberalismo, y las políticas que bajo este se amparan, no

son las iniciadoras del deterioro ambiental, si han propiciado que este

se exacerbe.

En este orden de ideas, resulta factible sostener que en México, la

planeación para el crecimiento urbano en las grandes ciudades, en las

comunidades de rurales y en la formación de nuevos espacios urbanos,

no ha sido respetada o adecuada a nuevos procesos de la forma más

conveniente.

A la par, nos encontramos un cuerpo de normatividad específico que

fundamenta perfectamente los procesos para la, reutilización,

reducción y manejo de recursos, aunque resulte particularmente

contradictorio desde el punto de vista de la aplicación de la propia

norma.

A partir de este horizonte de inequidades ecológicas, se analiza la
problemática existente en la comunidad de Barranca Grande, Veracruz
y se puntualizan una serie de consideraciones que pudieran servir como

marco para la implementación de políticas y conductas que permitan a

dicha comunidad transitar hacía el desarrollo sustentable.

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Artículo completo en archivo PDF: Ponencia_Alarcón_Segurajaúregui

 

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Tics[1]  y desarrollo social

¿Son un medio para lograr la sustentabilidad[2] en el México rural de alta marginalidad?

 

Por

M.A. Luciano Segurajáuregui Álvarez

Universidad Autónoma Metropolitana,  Azcapotzalco

M.D.G. Gonzalo J. Alarcón V.

Universidad Autónoma Metropolitana,  Cuajimalpa

RESUMEN

 

Se examinan, en  el presente texto algunos componentes en la reflexión sobre la discusión que genera la inclusión de las nuevas tecnologías en la vida diaria del ser humano, específicamente la inclusión de las tecnologías de la información y la comunicación dentro de programas educativos en las comunidades rurales de alta marginalidad, con la finalidad de apoyar el desarrollo sustentable.

En este sentido se reflexiona sobre el uso de las actuales tecnologías de la información y la comunicación y su vinculación al  desarrollo sustentable, a partir de los procesos educativos; se analiza el caso de México y se contempla la vinculación entre la educación y  la sustentabilidad.

“Wallander se sentía como si se hallase ante una fortaleza inexpugnable

cuyos muros no sólo eran altos sino, además, invisibles.

Los muros electrónicos, pensó. Los cortafuegos.

Todos hablan de la nueva tecnología como de un espacio insondable

en el que las posibilidades son, a todas luces, ilimitadas.

Pero para mí representa una plaza fuerte que no sé como atacar.”

Heinning Mankell, (2004: 446)

 

Introducción

Los disímiles horizontes de descubrimiento, dominio y  perfeccionamiento  tecnológico son resultado directo de las diversas evoluciones tecnológicas. Al respecto vale añadir aquí que el dominio de una técnica, permite a la postre dominar otras.  Se atestigua la indeleble huella, que estas tecnologías dejan sobre el entorno, presuponiendo entonces, que algo similar sucedió con el descubrimiento,  desarrollo y dominio del fuego, la agricultura y la caza.

Sobre la base de las consideraciones anteriores, Salinas Flores (1992:22), aporta lo siguiente:

El dominio del hombre en su ambiente lo lleva a una selección y empleo diferenciado de los utensilios determinados por un uso que da como resultado objetos prácticamente idénticos en las diversas culturas […] la uniformidad no es absoluta, ya que presentan cambios inevitables, mejoras, incorporaciones y combinaciones que conducen a través de una evolución realizada paso a paso, al estado actual de la técnica.

Planteado así de manera introductoria, es factible suponer entonces que desde hace algunos años, el concepto de sociedad de la información se asienta en el entorno como un  nuevo tipo de estructura humana.  Surgida, sin lugar a dudas,  de un proceso abierto por las tecnologías de la información y la comunicación. 

Las tecnologías de la información y la comunicación

Al hacer referencia de las TIC, resulta necesario subrayar el hecho de que estas tecnologías no surgen a partir del INTERNET como comúnmente se cree. Sino que aparecen desde los albores del desarrollo del ser humano. Después de todo, cualquier intermediación técnica al instante de emitir un mensaje en un proceso de comunicación, es una TIC.

Sin embargo, al hacer referencia de ellas en el ámbito de este escrito, se hace con la conceptualización actual del término, es decir, el mundo de la información transmitida a partir de uso de una computadora y las interconexiones que esta tiene hacia el mundo. Mediante la utilización de estas interconexiones, el usuario de una computadora puede acceder y transferir conocimiento con gran celeridad. Desde el punto de vista de la UNESCO, a través de Menezes (2001:1):

El conocimiento posee propiedades muy específicas que difieren sensiblemente de los productos industriales. Tal como el fuego, puede propagarse rápidamente con viento favorable, prácticamente sin costo alguno.

De aquí que resulte interesante observar como la comunicación de la información es un privilegio, de unos cuantos,  que debe compartirse y socializarse. Como lo señala Coll (2004:2): 

Entre todas las tecnologías creadas por los seres humanos, las relacionadas con la capacidad para representar y transmitir la información tienen una especial importancia en la medida en que afectan directamente a todos los ámbitos de la actividad de las personas, desde las formas y prácticas de organización social, hasta la manera de comprender el mundo, organizar esta comprensión y transmitirla a otras personas.

Cabe entonces hacerse la pregunta sobre ¿Qué se espera lograr con estas tecnologías? De acuerdo con Kaiser (2005: 83), existen dos posturas a este respecto; “[…] los optimistas consideran que las nuevas tecnologías pueden hacer un mundo mejor, y los pesimistas consideran que con ellas se exacerban las disparidades existentes en la sociedad”. 

Tic y desarrollo de la sociedad

Partiendo de un enfoque positivista;  en cuanto a la posibilidad que tienen las Tics en forjar un mundo mejor, más justo y equitativo para todos. Se considera que estas tecnologías pueden auxiliar en la eliminación paulatina de las disparidades e injusticias existentes; dentro de los límites que las mismas poseen.

Sin embargo, no todos los miembros de la sociedad mexicana, e internacional,  pueden acceder a los beneficios que suponen estas tecnologías.

[…] existen graves inequidades en términos de accesibilidad a estas tecnologías. Esta disparidad  en su acceso,  es lo que conocemos como brecha digital. Los datos señalan que el Internet y las Tics en general, están al alcance de las clases educadas, medias y altas de la sociedad, y no para los pobres  y las minorías raciales. (Ibíd.)

Desde una perspectiva gubernamental, el responsable de la comisión federal de comunicaciones de los Estados Unidos de Norteamérica, William Kennard (2000:170) sostiene que: “Aquellos que no entienden estos conceptos o no apuestan por su desarrollo  serán analfabetos digitales con un limitado acceso al conocimiento y al mejoramiento de su nivel económico.”  

Esta situación es evidente en las zonas rurales de México, particularmente aquellas con índices de alta marginalidad,  las cuales no tienen acceso a dichas tecnologías en el ámbito de la educación, ni en ningún otro. Escenario nada propicio para impulsar el desarrollo, y lograr que el país en su conjunto alcance la sustentabilidad. 

Se considera entonces necesario, que para favorecer un desarrollo sustentable, el cual transite del discurso político a la realidad palpable y física, habrá que dotar a dichas comunidades de un know how, en diversas áreas; tal vez la más importante sea a caso la de educación.

Desde la óptica expresada por la Sociedad de la Información y el Desarrollo Sustentable (2005: recuperado) se encuentra:

“La sociedad sustentable […] representa mucho más que una simple sociedad de la información. Es la propuesta de un paradigma alternativo de organización al que hoy prevalece en las sociedades de la información y el proceso de globalización. Pretende ser un modo más eficiente de usar los recursos humanos y naturales, una sociedad más justa desde el punto de vista distributivo y más democrática desde la perspectiva de la participación en los procesos de decisión.”

En México pareciera que existe una imposibilidad, per se,  para transitar del discurso al hecho, desde el gobierno, sociedad civil, e incluso desde la academia.  En este último punto se ubica que las instituciones educativas,  operan algunas materias relacionadas a la sustentabilidad,  las cuales más que cubrir una necesidad real del país, rellenan los espacios que  la currícula académica necesita para estar a la moda, lograr certificaciones y ser políticamente correctos.

Aun cuando, paradójicamente, la declaratoria gubernamental sobre educación y desarrollo sustentable (2002: recuperado) en su punto primero señale:

La educación ambiental para el desarrollo sustentable debe formar parte de todos los ciclos escolares, desde el básico hasta el superior, así como de todos los espacios y ámbitos de la cultura, asumirse como un proceso de aprendizaje permanente en la vida y observarse como un principio que es de incumbencia para los distintos sectores, niveles y grupos sociales.

Dentro de este marco de interpretación,  resulta interesante observar como en otros países, no sólo,  existe una gran preocupación por este hecho; sino que además sus gobiernos e instituciones educativas llevan años desarrollando e implementando políticas que han permitido poner en marcha programas educativos, con la sustentabilidad como objetivo principal, utilizando para ello todas las herramientas disponibles; incluyendo a las Tics. 

 

 

 

 

Algunos ejemplos dentro del panorama mundial

En el ámbito que se ocupa, resulta importante la postura que a este respecto ha adoptado el gobierno de Australia del Oeste (2003):

La educación para la sustentabilidad busca desarrollar virtudes cívicas que comprometan, motiven y otorguen poder de decisión a los habitantes de Australia del Oeste a través de experiencias educativas formales y no formales, para  transformar sus estilos de vida, tomar en sus manos el cambio personal y social,  y trabajar en el logro de un futuro sustentable. 

Asimismo, contemplan diversas políticas de enseñanza de acuerdo con el grado de estudios donde se desea implementar o reforzar alguna habilidad. Para ilustrar este concepto de una forma más adecuada, resulta importante observar la estructura que posee, en el área de sociedad y medio ambiente la materia de Ciudadano activista, que se imparte en los niveles de educación básica en Australia del Oeste, de acuerdo a lo señalado en el Curriculum  framework for kindergarten to year 12 (1998:261) :

Los alumnos demuestran su activismo ciudadano a través de sus conductas y prácticas en el ambiente escolar, en concordancia con los principios y valores asociados con la democracia, la justicia social y la ecología sustentable.

Es posible comprender, a partir de los ejemplos descritos anteriormente,  la manera en que una política gubernamental, pasa del plano discursivo al plano tangible implantándose como objetivo de una asignatura de enseñanza en el nivel primaria.

Este punto proporciona, pues, un referente privilegiado, en el sentido de que a un ciudadano que desde sus primeras incursiones en la sociedad, se le enseña a ser parte activa de la misma, responderá a esta a lo largo de toda su vida.

Es posible observar como esta oferta dirige al desarrollo civil hacia una democracia verdadera y profunda, y recaracteriza la búsqueda de la sustentabilidad como la toma humana de decisiones. Con la política como principio organizador de la sustentabilidad, los problemas de la democracia y participación son las esferas centrales de preocupación en la construcción de un sistema económico y sociocultural que expanda los sistemas que soportan la vida en el planeta.

México y la sustentabilidad

De aquí que resulte interesante observar, en el caso de México,  una nula participación a nivel individual o grupal en la transformación del entorno de una manera que se pudiera calificar como positiva. 

Tanto en el nivel básico de la educación como en los niveles subsecuentes,  no se instruye, al alumno, a participar en pro de la sociedad, por el contrario se le forma como ciudadano sin ciudadanía, sin responsabilidad social y sin compromiso para con su futuro y el de las próximas generaciones.

Esta falta de visión y compromiso se extiende más allá del Mexicano educado en la zona urbana, hacía las comunidades marginadas del país. Partiendo de un mal entendido papel del estado, de tipo benefactor, el que todo da a cambio del precario mantenimiento de una supuesta estabilidad social; cuando su papel debiera ser el de estado propiciador y arbitro en la búsqueda y puesta en marcha de nuevas pautas de conducta, entendimiento, desenvolvimiento y sustentabilidad de toda su población y el entorno que le rodea.

En este orden de ideas, la UNESCO (2001: recuperado) señala que:

“[…] las actuales crisis ecológicas y humanas, no son por sí mismas la causa de los problemas; son síntomas; siendo consecuencias de maneras de pensar, y prácticas sociales, económicas y políticas que han colocado al mundo en el sendero de la no sustentabilidad.”    

Es entonces cuando se debe de ubicar a los procesos de enseñanza – aprendizaje como creadores de seres humanos, aptos para esgrimir una razón constructiva, franca y crítica. En todos los niveles del aprendizaje;  sean estos procesos educativos formales e incluso no formales. 

Por otra parte, el no incluir a dichas tecnologías como elemento de la vida diaria en estas comunidades, es equivalente a acentuar su marginalidad y con ello ampliar proporcionalmente la brecha, no solo digital, entre dichas comunidades y el resto de la población del país, acaso además las culturales, económicas y políticas.

Y es que no se puede soslayar el hecho de que la falta de oportunidades reales de crecimiento del mexicano de zona rural, obligan a este a buscar oportunidades ya sea en las grandes ciudades del país o bien al otro lado de la frontera.

Educación, certidumbre social, acceso a un bienestar económico sostenible, un entorno propicio para el desarrollo. Son algunos de los elementos que al no existir en la vida diaria de por lo menos 64 millones de mexicanos, los forzan a buscarlos en otras partes del país y del extranjero.

Se ubica entonces, que las disparidades emanadas de un sistema económico deshumanizado[3], aunado a un medio ambiente en franco deterioro propicia a la larga el abandono por parte de sus pobladores, mayoritariamente a las grandes ciudades o a los Estados Unidos en busca de una mejor calidad de vida, aun a pesar de tener que renunciar a su “tierra”, su historia e incluso a sus seres queridos.

Novelo (2004) indica al respecto lo siguiente: “[…] las migraciones emanan de las desigualdades estructurales –en este caso, de un orden internacional fuertemente desigual- y, de manera  contraria al paradigma del equilibrio general, tienden a reforzarlas en lugar de contribuir a reducirlas”.

Resulta entonces ineludible, desde la óptica de los autores de este texto,  plantear a las Tics como herramientas indisolubles de cualquier estrategia que pretenda implementar  políticas de desarrollo sustentable, tanto en el ámbito rural como urbano.

La educación y la sustentabilidad

En este espacio, es necesario revalorar y replantear el papel de la educación, en todos sus niveles,  como elemento de primer orden en el logro del desarrollo humano y abiertamente como resultado expresado en la sustentabilidad. Como lo señala Alfaro (2005: recuperado):

Si la calidad del ambiente y su sustentabilidad, dependen de la actuación humana, la calidad de la actuación humana deberá cambiar por medio de la educación para que la acción transformadora del hombre permita mantener y/o generar un ambiente ideal de relación entre el hombre y su mundo.

Cabría entonces hacer la pregunta sobre ¿De que forma implementar a las tecnologías de la información y la comunicación como herramientas que coadyuven a la educación en las comunidades de alta marginalidad de México? La respuesta, que de ninguna forma puede ser única, implica el rompimiento de viejas inercias históricas tanto de la sociedad civil como de los órganos de gobierno.

Resulta imprescindible transformar al estado benefactor en un estado que facilite la transmisión del know how hacía dichas comunidades y una sociedad civil consciente y  comprometida en lograr niveles de sustentabilidad adecuados para todos sus miembros.

La sustentabilidad implica entonces,  utilizar las herramientas al alcance para lograrla, involucra pensar la resolución de los problemas en forma integral y permitir que ese tejido social marginado, deje de ser parte fundamental y cómoda del discurso político post revolucionario, en consecuencia post modernista,  para convertirlo en una seda auto sustentable y  en pleno progreso. “[…] para que desde la actuación docente se modifique la intencionalidad de la aplicación de esos conocimientos, pues esta demostrado, que los modelos actuales no han permitido la sustentabilidad”. (Ibíd.)

 

Recurrir a las Tics en este proceso resulta entonces imprescindible, no hacerlo equivale no sólo a ampliar la ya de por sí enorme brecha digital, sino además a entorpecer de forma insoslayable al propio desarrollo sustentable que se pretende conseguir.

Desde esta óptica, Garrido Miranda (2005: recuperado) señala:

“Constatado este hecho, una de las interrogantes y causa de reflexión necesaria de realizar tiene que ver con la capacidad y oportunidad de estas Ntics  y su potencial para dar respuesta a las condiciones de las sociedades más vulnerables (subdesarrollo o en vías de desarrollo): movilidad social, nuevas oportunidades y mejoramiento de la competitividad, entre otras”.

En las comunidades rurales de alta marginalidad, los modelos educativos actuales, que siguen una pauta tradicional en los procesos de enseñanza-aprendizaje, resultan obsoletos desde la óptica de no permitir una formación integral del individuo.

No sólo por que no han actualizado sus contenidos en términos de sustentabilidad, sino por que además las herramientas educativas tradicionales no han sido complementadas con tecnologías que permitan integrar de forma real al individuo dentro de una sociedad que cambia en forma vertiginosa. 

Conclusión

La sustentabilidad debe entonces ser entendida, y utilizada, como un concepto multidimensional, el cual abarca una transformación ecológica, social, educativa y política. En este sentido, se comparte la visión de Alfaro (Ibíd.):

“Hacerlo desde los modelos educativos actuales sería una realimentación de las inercias y supuestos operativos de la educación; se requiere afrontarlo con nuevos modelos, que propicien los sinergismos coincidentes donde la educación y la capacitación permitan recrear y fortalecer una conciencia pública de sustentabilidad a partir del sujeto social, es decir, de cada uno de los individuos como sujetos particulares”.

En este sentido, vislumbrar que la sociedad sustentable del SXXI no sea al mismo tiempo una sociedad de la información; semeja a someter a la concepción de sustentabilidad a la miopía del ambientalismo de corte neoliberal[4]. El integrar las diversas complejidades que cada una de estas áreas significa, equivale a abordar este proceso de transformación, en su verdadera dimensión. Hacerlo desde una perspectiva unidimensional, significa dejar fuera a las otras variables, con lo cual el proyecto de desarrollo queda truncado y a la larga pierde su viabilidad.

Surge entonces,  la necesidad de romper con los esquemas etnocentristas dado que han ayudado a propiciar y amparar, hasta la fecha, a la no sustentabilidad.  Desde una perspectiva educativa, Escudero (2004: 45) señala: 

La cultura virtual de la era de la información podría ser así un antídoto muy efectivo contra cualquier género de etnocentrismo, e incluso podría desarrollar, de una forma inimaginable con anterioridad, un sentido de ciudadanía cosmopolita, que seguramente es necesario en un mundo interconectado. 

Desde esta óptica,  el diseño de material didáctico debe no sólo contemplar objetivos generales y específicos entorno a lo que se quiere enseñar a un grupo determinado; sino que además debe estar diseñado tomando en cuenta las características culturales de dicho grupo.

Resulta por tanto evidente, que el promover la sustentabilidad no es una tarea simple, requiere de la interdisciplinariedad para poder conseguir sus objetivos. Ninguno de los actores en este proceso puede considerarse poseedor de verdades absolutas, estas no existen, no obstante todos y cada uno de ellos están obligados a aportar ideas y a discutirlas dentro de un ambiente que fomente la participación democrática de los mismos.


[1]  Tics se refiere a las Tecnologías de la Información y la Comunicación, también llamadas Ntics nuevas tecnologías de la información y la comunicación.

[2] Sánchez Bazán (2006: recuperado),  define a la sustentabilidad: “[…] el desarrollo que permite satisfacer las necesidades actuales sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer las suyas, es un concepto que no se refiere exclusivamente a la dimensión ecológica, sino también contempla una distribución más equitativa de la riqueza, tanto en el plano internacional como hacia el interior de cada país”.

[3] Los autores se refieren al neoliberalismo y las consecuencias negativas que este a generado en el desarrollo económico, político y social en México

[4] Donde el medioambiente es visto como un insumo  explotable en beneficio del hombre presente, sin consideración alguna para el hombre futuro.

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